CHICAGO. La biopsia líquida de la muestra de sangre se está consolidando como una alternativa a la biopsia de tejido al ofrecer una imagen precisa del paisaje genómico del tumor, lo que favorece seleccionar la terapia adecuada para cada paciente.

Así lo refleja un estudio a gran escala con muestras de sangre de más de 15.000 pacientes y 50 tipos de tumores presentado hoy en la conferencia de prensa de la segunda jornada de la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO, por las siglas en inglés), que reúne en el centro de convenciones McCormick de Chicago a más de 35.000 especialistas en cáncer.

El hecho de que las mutaciones genómicas varíen no solo de paciente a paciente, sino también que cambian con el tiempo, ha sido un reto constante en el tratamiento del cáncer, especialmente en la era de la medicina de precisión, aquella que se dirige contra una diana tumoral.

El presentador del estudio, Philip Mack, director de Farmacología Molecular en el Comprehensive Cancer Center de la Universidad de California, explicó que la biopsia líquida “ofrece una oportunidad sin precedentes para vigilar los cambios en el cáncer, ya que evoluciona con el tiempo” y afecta al tratamiento.

Actualmente, los médicos se basan en gran medida en las biopsias de tejidos para evaluar si los tumores tienen ciertas mutaciones genéticas que pueden servir como diana terapéutica, un procedimiento quirúrgico al que no todos los pacientes están en condiciones de enfrentarse.

Con la biopsia líquida (extracción de muestras de sangre del paciente) se detectan las pequeñas piezas de ADN de las células tumorales que circulan por el torrente sanguíneo. El estudio ha demostrado la precisión de la biopsia líquida incluso en niveles bajos de material genético circulante.

Este estudio incluyó a 15.191 pacientes con cáncer avanzado de pulmón (37%), cáncer de mama (14%), cáncer colorrectal (10%) y otros tipos de cáncer (39%). Cada paciente proporcionó una o más muestras de sangre para analizar.

Sobre la base de los cambios genéticos del análisis de sangre, las pruebas revelaron una posible opción de tratamiento para casi dos tercios de los pacientes analizados (63,6%), que incluye los medicamentos aprobados por la FDA, así como para los ensayos clínicos.

La biopsia líquida fue especialmente útil para los pacientes con cáncer de pulmón. En 362 casos, el tejido era insuficiente para las pruebas o parcialmente probado en el 63% y la prueba de biopsia líquida identificó mutaciones genéticas claves.

Por otra parte, también se presentó hoy otro estudio que intenta recabar información genómica de pacientes con cáncer de mama metastásico que proporcione pistas para nuevos tratamientos de terapias dirigidas.

Este proyecto innovador lleva en marcha siete meses y en este tiempo más de 2.000 pacientes han inscrito en el estudio diseñado para recoger y analizar las muestras de tumor y muestras de saliva de pacientes con cáncer de mama avanzado.

Al inicio del proyecto, puesto en marcha por el Instituto Broad y el Instituto de Cáncer Dana-Farber, los investigadores se asociaron con los pacientes y grupos de defensa del paciente para desarrollar un sitio web (mbcproject.org) que permite a los pacientes con cáncer de mama metastásico de Estados Unidos participar a través de las redes sociales, blogs o boletines de noticias.

Un tercer estudio también relacionado con las terapias de precisión presentó en ASCO resultados preliminares de un ensayo de fase II, en el que 29 de 129 pacientes con doce diferentes tipos de cánceres avanzados respondieron a los fármacos fuera de las indicaciones aprobadas por las autoridades sanitarias de Estados Unidos.